El mapeo cerebral en neurofeedback

Por: Carolina Vizuet Durán, Dra. C.

Fig. 1. Del lado derecho se muestra diferentes localizaciones de la cabeza y la AEC de cada una de ellas. Del lado izquierdo los mapas que representan la distribución de las frecuencias de la AEC.
Fig. 1. Del lado derecho se muestra diferentes localizaciones de la cabeza y la AEC de cada una de ellas. Del lado izquierdo los mapas que representan la distribución de las frecuencias de la AEC.

El mapeo cerebral es un estudio semejante al muy conocido electroencefalográma (EEG). En ellos se registra la actividad eléctrica del cerebro (AEC) para determinar disfunciones neurológicas o para investigación del sistema nervioso.

 

Nuestro cerebro funciona con intercambio de sustancias químicas y con flujos de corriente eléctrica. La ardua investigación sobre la AEC ha permitido a los clínicos ofrecer diagnósticos a través del conocimiento de los aspectos relacionados con ella. En las enfermedades o disfunciónes cerebrales, se presentan alteraciones en la regulación de la AEC que pueden interpretarse en las imágenes del estudio.

 

La AEC es representada por ondas que se dividen en frecuencias según el tamaño de las mismas (ver figura 1). Las ondas se miden en hertz y se clasifican según el número de ondas en un segundo, es decir en ciclos (ondas) por segundo. Las ondas más grandes son las delta, son aquellas que van de 1 a 3 hz, las ondas theta van de 4 a 8 hz, alfa de 8 a 12 hz y beta de 13 a 21 hz. Cada frecuencia está relacionada con funciones específicas del cerebro. 

Fig. 2. Mapas de la potencia relativa de frecuencias individales de la AEC.
Fig. 2. Mapas de la potencia relativa de frecuencias individales de la AEC.

A diferencia del EEG, en mapeo cerebral se muestra la distribución de las diferentes frecuencias en mapas, que esquematizan diferentes aspectos de las mismas y que cuentan con parámetros internacionales de normalidad. Entre los aspectos de la AEC están: la potencia absoluta, la potencia relativa, la simetría, la coherencia y la fase. Cada una de ellas refleja aspectos sobre el funcionamiento del cerebro y sus funciones cognitivas, afectivas o biológicas (ver figura 2).

 

Como lo mencioné antes, actualmente se cuenta con bases de datos normativas que ofrecen puntajes Z, con ellos se puede conocer los aspectos de la AEC que no cumplen una función óptima en el cliente. Los puntajes Z nos indican cuánto se desvía de los valores normales cada aspecto de la AEC del cliente.

 

Cuando el cliente entrena con neurofeedback, lleva a la normalidad los aspectos que conforman su AEC y los resultados de dicho entrenamiento se manifiestan en mayor habilidad física, cognitiva, social y emocional.

Fig. 3. Se muestra la gorra que utilizamos para realizar el mapeo cerebral. Cada uno de los botones blancos es un punto de la cabeza en donde se hace el registro de la AEC. Al fondo se observa un equipo para realzar el mapeo.
Fig. 3. Se muestra la gorra que utilizamos para realizar el mapeo cerebral. Cada uno de los botones blancos es un punto de la cabeza en donde se hace el registro de la AEC. Al fondo se observa un equipo para realzar el mapeo.

Todos los datos que nos arroja el mapeo, se utilizan para cuatro fines en Neurofeedback:

  • Determinar la situación de los diferentes aspectos de la AEC del cliente.
  • Elaborar el protocolo de entrenamiento con neurofeedback.
  • Pronosticar la longitud del entrenamiento.
  • Pronosticar el grado de logro de los objetivos.

 

Fig. 4. Mapas de la coherencia de la AEC para cada banda de frecuencia. Las líneas rojas representan incremento significativo en la coherencia, las azules, decremento significativo de la coherencia.
Fig. 4. Mapas de la coherencia de la AEC para cada banda de frecuencia. Las líneas rojas representan incremento significativo en la coherencia, las azules, decremento significativo de la coherencia.

Cuando una persona presenta dificultades en sus funciones cerebrales, generalmente existen alteraciones en todos los aspectos de la AEC, aunque con diferente grado de magnitud. Cuando se elabora el protocolo de neurofeedback tomamos en cuenta cuáles de los aspectos encontrados con disfunción se entrenarán para normalizarlos.

 

Por ejemplo, puede decidirse entrenar la potencia de algunas frecuencias de la AEC, eligiendo las áreas cerebrales en donde se llevará acabo dicho entrenamiento. Asimismo, se puede entrenar las diferencias de amplitud entre zonas cerebrales, también la fase o velocidad de conducción,  o la coherencia o conectividad entre diferentes regiones del cerebro (ver figura 4).

 

Cuando el cliente entrena con neurofeedback, lleva a la normalidad los aspectos que conforman su AEC, y los resultados de dicho entrenamiento se manifiestan en mayor habilidad física, cognitiva, social y emocional.

 

Llámanos: 333 469 7220


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Comentarios: 1
  • #1

    medicomx.com (jueves, 09 febrero 2017 06:09)

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